domingo, 12 de agosto de 2012

ACOSO

Creemos que el Acoso, solo se refiere al maltrato que tanto un hombre como una mujer puede dar a su pareja. A un familiar, a un niño o a una persona conocida. Acoso físico.
Pero no es así.
Ultimamente, también se habla del acoso laboral, como un ejercicio de poder que puede ejercerse un jefe o jefa sobre un funcionario de menor rango, y que se manifiesta ya sea con una persecución permanente o bien en un continuo marcar aquello que "podría" estar mal hecho, para lograr así que el error se siga repitiendo y no perder entonces el poder de reclamar, ironizar o descalificar a la persona en cuestión.
Existe también otra forma de acoso, que es la que puede experimentar una persona que recibe mensajes amenazantes, insultos o cualquier tipo de agresiones de un desconocido, que luego se presenta arrepentido y que puede iniciar un juego perverso que podría llegar a durar años.
Conozco de este tema, lamentablemente.
Más allá de estos ejemplos que pueden resultar más que llamativos, hay acosos diarios a los que somos expuestas las personas en diferentes momentos del diario vivir.
Cada vez, que se llama por una gestión de cualquier tipo, y le colocan una música muy suave para anunciarle que debe esperar y que su llamada puede ser monitoreada; y espera treinta minutos para ser atendida .... lo están acosando. Atentan contra su paciencia, tolerancia y su tiempo.
Cada vez que inicia un trámite en un banco, donde le llenan de formularios, que usted debe llenar y presentar; y cuando los presenta, le faltaba uno y debe volver... lo están acosando.
salvo en el primer caso, en el cual todo puede terminar de muy mala manera; todos los demás ejemplos (más muchos más que pueden existir) podrían resolverse si la palabra RESPETO, no se hubiera descartado del vocabulario de los VALORES HUMANOS.
Como sea, esperemos que la Justicia Uruguaya se actualice y se pueda terminar con tanto sufrimiento para algunos. Sufrimientos que desestabilizan a cualquier ser humano.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con tu reflexión Marta Penades, refleja una realidad que pocos reconocen...
Yo, lamentablemente, la viví en carne propia...

Marta Penadés dijo...

Leonora, creo que existe más gente de lo que pensamos. La jurisprudencia uruguaya todavía no atiende estos casos.
Y los hay de todo tipo, de hombres a mujeres, de niñós a niños, de docentes a alumnos, de mujeres a mujeres...Para mi fue horrible y no salí sin apoyo de la terapeuta.
Gracias por compartirlo.