sábado, 18 de octubre de 2014



No es un tema político. Es un tema de la sociedad.-



Estamos en las finales para las elecciones presidenciales.
Hemos escuchado a los diferentes candidatos haciendo sus comentarios sobre el tema de la seguridad, la salud, la educación. Todos llenos de buenas intenciones, todos con la esperanza que los resultados se verán en tres años. Exceso de optimismo.
En este caso, me gustaría referirme a uno de los temas.  Por ejemplo: la Seguridad. En cada campaña electoral, aparece el tema. Y abundan los diagnósticos, las promesas, los análisis, que no por pocos, convencen a nadie. Si sigue apareciendo el tema, es que los resultados hasta la fecha, no han sido buenos.
Una situación que se ha ido deteriorando en el tiempo, se puede empezar a corregir en el  doble de tiempo que llevó al deterioro, con el agravante de que, los hijos de los delincuentes están proyectados a serlo también.? - No, seguramente no.
Acabado entonces el Carnaval Electoral, nos persiguen  cuatro años de noticias siniestras y estadísticas de aumento de la delincuencia (desafortunadamente los delitos no decrecen) y otra vez las elecciones con las pertinentes promesas.
Cuando reiteradamente se pone en la agenda política un tema como el de la seguridad, que arrebata vida, asusta a las personas, instala el miedo y perjudica a la sociedad en general; el tema deja de ser político, y pasa a ser un tema de tres millones de habitantes. Que no quieren más promesas, no quieren vivir en el miedo.
Otro factor importante a tener en cuenta es la falta de continuidad con proyectos oportunamente aprobados, y que son dados de baja con el cambio de gobierno. Esto es natural en las personas; tirar por debajo todo aquello que haya sido implementado por otro, y colocar su impronta.
Pero, el tema de la Seguridad ya superó toda esperanza de un arreglo. Entonces se me ocurre que se le debería dar un carácter nacional, y debería integrarse una Comisión que apoyada por expertos del exterior estudien las posibilidades de mejora, y se trace un proyecto a veinte años por delante. Y que este proyecto, suficientemente estudiado y evaluado por esta Comisión, vaya implementando por parte las diferentes  estrategias hasta lograr el objetivo por área.
Y para mejor; que deje de ser un tema político y se convierta en un tema de la sociedad. Qué quiere decir esto? – Bien, podrán cambiar los presidentes, pero no cambia el proyecto. Este proyecto o bien estas decisiones, no se pueden tocar.
A la vez, el proyecto se sustenta con parte de lo aprobado para el Ministerio del Interior, y se reajusta anualmente por el PBI a los efectos de tener los recursos aprobados.
Tal vez,  por provenir del sector privado, yo crea mucho en planificaciones estratégicas a corto, mediano y largo plazo. Plan por objetivos, se le dice en la jerga empresarial. Y las cosas funcionan. Y  entonces dar entrada al Sector privado en esta comisión con un experto en seguridad, es la mejor manera de quitar de las manos, tanta ineficiencia y tanta promesa y tanta frustración.
Lo mejor del sector empresarial está en Endevor, Desem y tantas organizaciones juveniles que promueven el desarrollo de los jóvenes;  así  que,  empresarios exitosos en el Uruguay hay, tiene que existir voluntad de los gobernantes para desprenderse de tan amado fracaso. Reconocerlo, y dejar hacer.
Yo diría que este sí que es un tema de gestión muy importante, y que el futuro Presidente que lo implemente, pasa a la gloria, de mostrando y reconociendo incapacidad para provocar cambios, pero si generosidad para dejar “Hacer” a los que saben.