miércoles, 14 de mayo de 2014

Sal No, Marihuana Si


Días pasados acompañé a almorzar a un extranjero que estaba estudiando el mercado uruguayo, a los efectos de evaluar instalarse en nuestro país con un proyecto turístico.

Dentro de lo que estaba a mi alcance, traté de informarle sobre todo aquello que podría ser de su interés como ser el flujo de turistas en la zona, posibilidades de crecimiento, difusión y las estrategias que usaba Uruguay (como gran cosa, regalar cupones de nafta o bajar el IVA en tarjetas de crédito) por lo que, entendió que había mucho para hacer y que posiblemente pudiera llevar adelante su proyecto.

Todo venía muy bien hasta que precisó sal y comenzó a pasear su mirada por otras mesas, que tampoco la tenían. Y fue cuando  le solicitó al camarero un salero. A lo cual el camarero muy solícito le informó que en Uruguay no se puede poner la sal en la mesa, por medidas del Ministerio de Salud Pública y por ende del Gobierno.

El comentario del turista vino al minuto:

-          Entonces, en este país, a la Sal No, pero a la marihuana Si. Sois curiosos vosotros los uruguayos.

El momento no daba para extender la pauta provocada por el salero a una conversación de corte político, así que continuamos adelante con nuestros temas.

Pero, hoy el salero fue superado por la haraganería con la que nos definió el Presidente Mujica ante los empresarios norteamericanos.

Ya es la segunda vez que en el exterior, Mujica habla mal de nosotros. Por un lado: invita a invertir. Y por otro nos define como un pueblo haragán.

Parecería olvidarse que muchas empresas llegaron a nuestro país atraídas por la capacitación de las personas, como el caso de Tata Counsulting que llegó  buscando mano de obra barata, pero con fuertes conocimientos. O bien Call Centers que también se instalaron en nuestro país, aprovechando la diversidad de idiomas de muchos uruguayos. Tal vez, Mujica no se haya enterado, porque esto proviene de otros gobiernos de los tan criticados partidos tradicionales.

Como sea, me parece que la inversión para viajar con una gran delegación, no se hace para definirnos tan pobremente.

En fin, este gobierno pondrá fin a su aventura  en el mes de marzo del año 2015, y pasará a la historia como uno de los gobiernos más originales y decadentes que ha conocido el Uruguay. Y Mujica seguirá soñando que fue famoso ante personas con las que intercambió una hora de su trajinada vida.